
4 de junio
quizas es solo uno de esos dias en que se conjuga la soledad y la pena. El frio y la nostalgia.
Se junto la voz de nick cave y mi sensación de haber perdido. De sentirme ya no abrumada y desesperadamente afligida sino meláncolica, una pena triste y hermosa.
De alguna forma el que se haya ido, saber que ya no tengo padre y de que mi madre se aleja constantemente de mi como en marejadas saladas y violentas, me deja desprovista de armas frente a este torbellino diario. No tengo fuerzas, y a veces creo que no vale el esfuerzo de moverse y construir si toda ha de ser desarmado, derruido en esta vida.
Tengo claro que hay lazos que me sostienen y amo tenerlos. Mis hermanos son uno de ellos, el otro es mi pareja. Sobre las amistades, creo tenerlas. Aun creo en eso. Pero ya no siento que sean tan invulnerables ni infinitamente abrazadoras. No me completan. Nada ni nadie me completa. Debo, y siempre he ido en pos de eso...de completarme. De buscarme a mi misma. De buscar un sosiego a mi tormenta interior que siento que lo he alcanzado hasta cierto nivel solo por haberme paseado por temporadas en los infiernos de mi cabeza y obstinado por salirme de todo ese lodo por el corazon. Creo en que se piensa con los sentimientos más fuertemente que la razón. Y confío en ellos más que mi antigua racionalidad.
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