Implicancias...la oblicua manera de caer en la cuenta que ya esto no es tu vida. No la roza. No hay caminos hacia ella. Rondamos el dolor ajeno. Lo rondamos como si quisieran entenderlo y no percibimos la estela de espinas clavadas que lleva.
Las primeras palabras que pronuncio fueron caida, lluvia y cenizas. Quemaron sus labios el deletrarlas. Y aunque la persistencia de los sintomas la preparaban para las llamas, no supo encontrar aplacamiento a sus heridas.
sábado, 9 de junio de 2007
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