martes, 26 de junio de 2007




Han peligrado


han sacudido el polvo de mis lastimosas ojeras.


Sostienen árboles ernarbolando sombrías consignas de antaño.


Hay algo que corroe el suelo bajo mis pies,


y en la paupérrima ofrenda de mis hombros,


es mi mano la que cava la tierra.


Otorgan semillas,


pequeños pétalos de carmín y seda.


Derraman sus raíces serpenteándose entre rocas y arenas.


Se ierguen soberbias,


donosas y perfectas.


respiran hondo el frío que sacude la tierra.




Almuerzo solitario, Ed Hartcourt y Elliott Smith en mi cabeza...