miércoles, 15 de agosto de 2007

Valdivia


Niebla...

Mientras me acercaba a Valdivia me ensombrecía. Esta es el realmente el primer viaje que hago tras la muerte de mi Padre, ya que el viaje de abril fue de la loca enamorada que aún soy. Es triste darse cuenta que tu ciudad natal, tu nido, tu casa ya no es tu hogar aún cuando el cascarón persista.

Valdivia cubierta por la bruma espesa, en Niebla, el sol lo dominaba todo.

Playa, Facundo, viento fresco en la cara. Silencio.

Estoy en la casa de mi hermana y perturbo con mi visita su vida ya hecha acá.

Ya nada es igual y tengo la sensación de doble pérdida. He perdido a Valdivia. Amo esta ciudad pero me siento sola.

Extraño a mi Madre, extraño a Danielo. Extraño mi casa y mi Nicolás.

Ya los lazos son distintos con estas calles y este cielo.

Estoy algo entristecida. No sé muy bien qué hacer con todas estas horas y estas maravillosas vistas de por aca más que capturarlas y atesorarlas.

Mi paraiso esta perdido. Mi Combray, mi Arcadia.

Valdivia queda un poco en el pasado que extraño.

¡Qué vieja estoy! Qué manera de cambiar todo...