
Manifestamos ciertas quejumbres
Ciertas grietas
todas grises por fuera,
y rosadas en su interior.
Han sido magulladas
Desterradas del abrigo suave
Han sido provocadas
Llamadas al abismo para dejarse caer
Yo ya no siento mis piernas caminar hasta el borde
Sobre mi cabeza se acumulan penas viejas
Antiguos sueños y sonrisas desteñidas
Yo ya no siento mi cabeza darse tumbos contra las paredes
Como si martillara el futuro esculpiendo en mis huesos
Intentado dejar un souvenir para días venideros.
Amamos tantas veces
Dejamos de querer
Y sin embargo, en las tinieblas de mis ojos
Descubro esas dolencias de otras vidas cargadas en mi hombro
De mi boca salen esas palabras
Envenenadas de verdades y durezas, nada bonitas
Nada complacientes
Y esas grietas grises y rosáceas, contraídas, dolorosas
Se desdoblan sobre mi piel seca y gastada.